UPA Huelva analiza el informe del Observatorio de Precios de la Junta de Andalucía y destaca que la especulación con los precios en origen sigue siendo el gran problema, independientemente del COVID-19.

Como viene anunciando UPA Huelva desde que se inició la crisis del COVID-19, el consumo de fresa ha bajado considerablemente en comparación con campañas anteriores. Las medidas sanitarias han alterado el comportamiento de los consumidores/as, el pequeño comercio está muy afectado y el canal HORECA y el comercio ambulante han estado parados hasta ahora. La tormenta ha sido perfecta y se ha cebado con el sector, especialmente con los pequeños agricultores/as, cuya salida principal es el mercado nacional.

Según datos del Observatorio de Precios de la Junta de Andalucía, la comercialización ha caído un 21,8% con respecto al dato medio de las 7 últimas campañas, (68,06 % de producción frente a un 89,86% que debería haberse alcanzado durante esta semana). Esto arroja un escenario muy real dado el volumen de datos que refleja el informe, pero también muy pesimista.

Con respecto al precio, UPA Huelva quiere dejar muy claro que el COVID-19 no ha influido en el valor del producto. Desde hace ya mucho tiempo, UPA Huelva viene reivindicando un precio justo para los productos agrícolas y fruto de ello fue la manifestación convocada el pasado 27 de febrero para protestar por este tema.

Sin embrago, desde la semana 12 a la 17 (6 semanas) se ha venido pagando al agricultor por debajo de 0,90€/Kg, es decir por debajo de coste de producción en todo el período dentro de la alerta sanitaria. Sin embargo, a pesar de momentos de poca cantidad de producto en los puntos de venta, la constante ha sido de pérdidas para nuestros productores/as, cuando los consumidores/as han estado pagando entre 2 y 3€ por Kg de fresa. La conclusión es que siguen concurriendo las mismas causas de especulación que nos llevaron a convocar la manifestación por el futuro del campo de Huelva. Da igual que sea con COVID-19 que sin COVID-19.

Desde UPA Huelva esperamos que lo que queda del mes de mayo (en el que ya se ha arrancado entre un 30 al 40% de las plantas de fresa) se puedan liquidar precios para el agricultor/a por encima del Euro para poder amortiguar un poco los bajos precios de la semana 12 a la 17.

Con respecto al arándano este se encuentra en fase de plena producción. Las previsiones son que en la semana 18 se alcance un 52,6% de lo que se espera producir. Es cierto que ha habido un cierto retraso pero ha sido fundamentalmente por temas climatológicos.

Pese a que no existe una serie de datos tan extensa como en el caso de la fresa, cabe indicar que el precio que recibe el agricultor (3,47 €/Kg en datos del observatorio), sigue estando por debajo de los costes de producción. En este caso el propio informe declara que “La demanda de arándano no se ha visto afectada por el estado de alarma por tratarse de una fruta que se destina mayoritariamente al mercado internacional y se comercializa fundamentalmente en la gran distribución y cadenas de supermercados, por lo que las ventas han seguido fluyendo” lo cual deja más si cabe al descubierto que el hecho de que se esté pagando por debajo de costes responde a causas más especulativas que a la relación oferta-demanda.

Con este escenario hay que añadir que los costes no bajan (al contrario, suben) y las obligaciones de pago de nuestros agricultores/as son continuas y no se puede renunciar a ellas, por lo que el análisis de la campaña es mala en general y muy mala en lo relativo a los precios, dado que se cobra por debajo de costes y no hay rentabilidad posible . El COVID-19 si ha influido en el acceso a determinados mercados y al consumo de producto, pero los bajos precios en origen son fruto de la especulación. Desde UPA Huelva no entendemos por qué se condiciona el cierre de pedidos de producto si se puede imponer el precio y si se pide por el agricultor/a un precio algo mayor, cerrar el pedido a ese precio es imposible.

Por último, indicar que UPA Huelva no va a cejar en su empeño de seguir luchando porque nuestros agricultores/as y ganaderos/as reciban un precio justo por sus productos. La llegada del COVID-19 ha supuesto un punto y aparte en las movilizaciones que hemos venido realizando, pero con la aplicación práctica de la Ley de la Cadena Alimentaria y la continuidad en las movilizaciones, si es necesario y cuando la situación lo permita, esperamos alcanzar nuestro objetivo de que haya un futuro para el campo de Huelva.