El desdoble del Túnel de San Silvestre, la aplicación de la Ley de la Cadena Alimentaria y asegurar que la campaña agrícola cubre sus necesidades de mano de obra son imprescindibles si se quiere asegurar el futuro del campo de Huelva.

Con el comienzo del nuevo año es importante detectar necesidades y fijar objetivos a cumplir de cara a un análisis de resultados. Para el caso de la agricultura y la ganadería de la provincia de Huelva estas necesidades son desgraciadamente una constante ya en el tiempo. UPA Huelva quiere volver a recalcar cuáles son las demandas imprescindibles que cumplir de una vez por todas para poder implantar soluciones por el futuro del sector.

En primer lugar, UPA Huelva quiere reivindicar la falta de infraestructuras que la provincia sufre desde hace ya demasiados años. Entre estas, el desdoble del túnel de San Silvestre es, a juicio de la organización, la más prioritaria de todas ellas por ser una ejecución de la que no solo depende la agricultura, sino también el resto de los sectores productivos y la población en general. UPA Huelva celebra la consigna de los 64 millones de euros que el gobierno central informa que ha hecho en los presupuestos generales para la ejecución de la obra, pero si esta no se ejecuta con la máxima prioridad, solo se conseguirá añadir más retraso al que ya existe en esta obra tan necesaria para la provincia. Es ya la tercera vez que el secretario de Estado de Medio Ambiente, Hugo Morán, habla sobre lo indispensable del proyecto, pero la realidad es que todavía no hay fecha para que las máquinas trabajen sobre el terreno.

En segundo lugar, los precios justos para los agricultores/as y ganaderos/as de la provincia sigue siendo el gran problema que lastra el futuro y la viabilidad de las explotaciones agrícolas en todo el territorio nacional y también en la provincia de Huelva.

La tan esperada Ley de Cadena Alimentaria debe ser la herramienta de salvación para paliar la situación que actualmente viven los agricultores/as y ganaderos/as, a los que no paran de aumentar los costes sin saber si los podrán repercutir en el precio final de sus productos debido a la especulación existente en la cadena de valor de sus productos.

UPA Huelva quiere destacar en este aspecto que la Ley recoge que se debe asegurar la existencia por escrito de contratos alimentarios entre los operadores de la cadena para garantizar la seguridad jurídica y la equidad en las relaciones comerciales. Además, hay obligatoriedad de indicación en dicho contrato que el precio pactado por estos productores y su primer comprador (agrupaciones de productores de cualquier tipo, PYMEs u otro operador de la cadena que les compre directamente), cubre el coste efectivo de producción y que, si el precio de los productos tiene una parte variable, debe tenerse en cuenta necesariamente, entre otros factores, este último coste.

Esto significa que quién compre al agricultor/a o ganadero/a (cooperativa, SAT, gran superficie o cualquier otro operador de la cadena) debe garantizarle que el precio que recibe el agricultor/a o ganadero/a cubre al menos el coste de producción y repercutírselo al siguiente eslabón de la cadena.

Pero todo esto será papel mojado si las administraciones competentes no ponen los suficientes medios de control y sanción para que la Ley sea efectiva en la práctica. En este sentido UPA Huelva va a estar vigilante para detectar incumplimientos de la Ley de Cadena Alimentaria y evaluar los mecanismos de control y sanción que las administraciones estatal y autonómica ponen para su cumplimiento. Los precios justos para la agricultura y la ganadería movilizaron y están movilizando a miles de agricultores/as y ganaderos/as en todo el territorio nacional y UPA Huelva encabezará las movilizaciones de la provincia si es necesario.

Por último y no menos importante hay que mencionar como reto final la necesidad de asegurar la mano de obra para la campaña agrícola de la provincia de Huelva. La campaña de frutos rojos y cítricos de la provincia se cubre aproximadamente con un 60% de mano de obra europea (residentes en España y personal proveniente de Rumanía y Bulgaria fundamentalmente) y un 40% de mano de obra de terceros países (Subsaharianos residentes en España, marroquíes y Ecuador y Honduras como experiencia piloto este año).

El próximo 12 de enero comienza la llegada de las primeras 842 mujeres de Marruecos desde el Puerto de Algeciras. Los días 19, 21 y 28 de enero continuarán las llegadas y se terminará en febrero con el resto del contingente (hasta aproximadamente 12.000 personas) con dos ferris semanales. La gestión adecuada del contingente y la apertura o cierre de la frontera con Marruecos son los condicionantes con los que se cuenta en esta campaña para cubrir la necesaria aportación de jornadas de trabajo que los frutos rojos y los cítricos necesitan.

Por otra parte, ya está trabajando el primer grupo de personas de la experiencia piloto del contingente GECCO que viene de Ecuador y Honduras para trabajar por primera vez en la campaña. Irán llegando escalonadamente hasta cumplir las 250 personas de Ecuador y 250 de Honduras y servirá de evaluación para un posible aumento del contingente en campañas posteriores si todo va bien. Esta experiencia supone un complemento al contingente de Marruecos y UPA Huelva espera que pueda extenderse a más países dado que, más allá de cualquier análisis, hay que tener en cuenta que la mayoría de los productos agrícolas son perecederos y se debe de disponer de una mano de obra suficiente y cualificada que cubra las necesidades de cada campaña, si no el abastecimiento de los mercados estaría en peligro.

Como aspecto adicional a mencionar cabe destacar que UPA pide al ministro de Consumo que “rectifique o dimita” tras un nuevo ataque a la ganadería en una entrevista en “The Guardian”. Esta exigencia de la organización se justifica por unas palabras “basadas en falsedades, torpes, miopes y que pueden tener nefastos efectos en las exportaciones españolas de productos cárnicos”.

UPA ha invitado a este ministro a dejar de atacar al sector ganadero y centrarse en defender la dieta mediterránea, una de las más saludables del mundo, que está basada en el consumo de frutas, hortalizas, cereales, lácteos, aceite de oliva, y por supuesto carne.

UPA ha recordado que, en algunas de las zonas de España más afectadas por el despoblamiento, como las zonas remotas y de montaña (como la sierra de Huelva), son los ganaderos y ganaderas los que hacen frente al ‘reto demográfico’. “Los ganaderos producimos alimentos de la máxima calidad para ser consumidos dentro y fuera de nuestras fronteras, al tiempo que luchamos contra el cambio climático, mantenemos limpio el monte y aprovechamos los recursos de forma sostenible. Esa es la realidad de la ganadería en España”, han explicado. Por todo esto UPA solicita la rectificación o dimisión del ministro Garzón.

UPA Huelva desea que este año estas necesidades tan imprescindibles para los agricultores/as y ganaderos/as y también para el resto de la sociedad se acometan de forma rápida y efectiva. De ello depende la viabilidad de muchas explotaciones en la provincia y el futuro del campo de Huelva.